
Además del archiconocido Pico de la Miel como punta de lanza de la sierra, y vía de
obligada escalada en Madrid, la sierra de la Cabrera tiene docenas de rutas que invitan a recorrerla, subirla, bajarla... con nieve, y aunque nos encontramos hitos por doquier, los senderos no son nada evidentes, sin nieve, se pueden improvisar varias rutas circulares dependiendo de lo larga que la queramos hacer.

Resulta muy agradable, partiendo del Monasterio de San Antonio, en el pueblo de La Cabrera, comenzar una ruta señalada como PR, que vira hacia la derecha, subiendo un tramo hacia los picos, y que luego va bordeando las estribaciones, hasta volver, por detrás, al Monasterio. Para iniciar la bajada hacia éste, de vuelta, tendremos que subir un collado, para, atravesando dos moles de roca, pasar al otro "valle", por una cuesta bastante pronunciada, señalada también por hitos.
Las formaciones rocosas de la sierra -típicamente madrileñas- son todo un desafío a la gravedad, y parecieran colocadas como piezas de un juego infantil. Los buitres sobrevuelan silenciosos su cielo, y la jara, en primavera, regala su olor intenso al que quiera apreciarlo. Cuídala...