14.9.09

Eslovenia, por bulerías

Buenos retos y sobre todo buenos ratos. Doce días en un suspiro. Y repetiría otros doce, otros doce barrancos, otras tantas montañas, otros muchos verdes paseos.
Y sin duda, repetiría compañía, complicidad, risas y hasta enfados (pasajeros). De la profesionalidad de nuestro guia -Nando, una vez más- sería redundante hablar, pero lo haré -una vez más- porque gran parte del buen sabor de boca que deja el viaje se debe a él, aunque siga empeñado en dudar de la confianza ciega que le tengo.

Madrid-Guara-Niza- Gozd Martulijek. Dos días de viaje, aunque ya llevábamos viajando algún mes antes, preparando el viaje y viendo todas sus posibilidades. Montañas, viñedos, el mar, y finalmente los alpes julianos, imponentes, esperando. Wunderbar. Me recuerda mucho al Tirol. ¡Dober Dan!
Y ahora toca planificar las actividades: ¡vamos a tener que renunciar a algo! Hay por lo menos ocho o nueve barrancos recomendables, lugares de escalada, vias ferrata, cultura, gastronomía... un pequeño calendario, teniendo en cuenta la previsión metereológica, nos ayuda por lo menos a centrar nuestras prioridades.

El primer barranco en bajar es el Susec. Bastante "turístico", y, claro, muy divertido. Lúdico, toboganes larguísimos... para abrir boca, perfecto. El río Soca es espectacularmente bello: color turquesa, resultado de su caricia sobre las piedras blanquísimas por las que pasa y el reflejo verde de las colinas que lo flanquean.
Segundo barranco: el Suhi-Potok. Uno de los más bonitos que he bajado. Revienta de musgo y vida. Solitario, misterioso, con destrepes sinuosos, ("no los regalan", Nando dixit), aguas limpísimas y el mejor rapel con cascadita que he hecho nunca. Disfrutamos como loc@s, con el olor, con la vista... creo que lo llamaré el barranco "sensual" :) . Lástima que sea tan cortito.

Pero esa brevedad nos permite irnos ese mismo día a Bled, y darnos uno de los baños en lago más especiales que me dado nunca: un agua gris-anochecer, transparente, templada, inmensa, quietísima... Confirmado: las cosas improvisadas son las mejores en la vida. Y más si son baños "nudis-preno", las cosas fáciles no suelen merecer la pena... :)
Por la noche regalito del guía: la famosa Nando's slovenska fideuá con jamón ahumado... rica, rica.

Como era de esperar: la borrasca llegó... y nos llovió encima el mar Adriático casi entero. Así que visita turística a Ljubljana, la capital de Slovenija. Una ciudad muy interesante, con un deje imperial un tanto decadente, y mucha vida. Qué gusto da conocer culturas y sitios nuevos. Visitamos también Kofjia Loka: lugar absolutamente encantador. Genial propuesta de David, gracias a su diligente estudio de la guia del país. Es precioso, medieval, sorprendente. Auténtico hasta la última buhardilla. Misterioso como el Suhi Potok.


Al día siguiente, somos testig@s de las primeras (?) nieves... qué frío. Estaba previsto subir al pico Mangart, y hacer la via ferrata que lo corona, pero el terreno nevado no ofrece seguridad, sopla fortísimo viento del norte y preferimos no arriesgarnos. Gran decepción, tenía tan buena pinta... Eso sí, nos tomamos en un refugio una "sopa"... impresionante: patatas, frijoles, guisantes, zanahoria, judías, maíz y trozos de salchicha. ¡Estamos en la montaña, amig@s!




Por la tarde, Heidi y su abuelito, Herr Hessen (a la sazón nuestros vecinos de apartamento) nos recomiendan una zona de escalada y hacemos un mini-largo (qué contradicción) muy chulo, según Nando de dificultad 4+, según yo, que es la primera vez que lo hago, un seis tres cuartos. Pero el super-guia dice que tengo técnica, así que me quedo más inflada que un balón, y con los pies de gata que no me caben en los ídem.

Al día siguiente nos disponemos al gran reto: subir al Triglav, la montaña más alta de los Alpes julianos y todo un icono entre los montañeros del país y alrededores. La subida avanza sinuosa primero por bosques, después por desfiladeros espectaculares. Sufro un poco con la mochila, pero el refugio en el que vamos a pasar la noche aparece en el momento justo. ¡Hemos salvado 1.400 metros de desnivel!
Está en plena reforma, así que deja bastante que desear en cuanto a confort... pero te cobran lo mismo... ¡por lo menos que nos hubiera proporcionado calor! Después de tomar a toda velocidad (y las siete de la tarde) un Golaz (muy parecido al gulash húngaro) nos metemos en las literas con malla, pantalones, calcetines, camiseta térmica, forro polar, cortavientos y gorro... Pero finalmente no se duerme mal del todo. Y comienza la ascensión... Mucha gente bajando y subiendo, eso le resta encanto, pero no deja de ser un gran pico, con "ambiente" y una experiencia inolvidable para mí (mi primer "casitresmil").

La bajada se hace eterna... aunque compensa la oportunidad que tuvimos de encontrarnos con cabras montesas espectaculares, rebecos, y marmotas...y creemos que hasta un urogallo. Estas montañas son bellísimas.

Después de un día de transición por "exigencias del guión" (problemas de salud de David, cuidado con las picaduras de las arañas del lugar), atacamos nuestros últimos dos barrancos: el Kozjak y el Mlinarica
El primero ofrece multitud de rápeles consecutivos interesantes, y es bastante angosto, muy agradable, muy estético.
El segundo... es el remate perfecto... ¡menudo barranco! No me extraña que le califique como "difícil" en las reseñas... Técnicamente hablando, creo que hemos hecho barrancos igual o más difíciles... pero admito que la oscuridad y el ruido ensordecedor del agua, me acobardaron bastante. Hacía, además, un frío helador. Y el gran "susto": un rapel de 50 metros volados, hacia las entrañas de ninguna parte, cuya reunión estaba... en el aire... qué esfuerzos para quitar los cabos de anclaje y empezar a bajar... menos mal que estaba David para "prestarme" algo de fuerza. Pasé miedo, pero creo que respondí con cabeza...los retos difíciles se disfrutan más... así que volvería a hacer sin duda el barranco, para "atacarlo" con más seguridad.

Destacar, por último, turísticamente hablando, la visita al Castillo Predjamski, siglo 12, impresionante y muy interesante, por estar excavado, literalmente, en la roca, introduciéndose muchos metros, por pasillos y pasadizos, dentro de la montaña.

Gozd Martuljek-Verona-Guara-Madrid. Esto se acaba. Y un jabalí es atropellado en la oscuridad, pero sale ¿indemne?.



Hvala, Slovenija.

7 comentarios:

Unknown dijo...

Hola !Tu post me ha dejado bastante sorprendido,sobre todo , este de Eslovenia.El barranco mas largo Gačnik mide mas de 7km y es situado en la meseta Vojsko,que esta cerca de Idrija.
Me encanta tu blog, te sigo asiduamente, continua asi.
Un abrazo.Mihael

cape feroz dijo...

Gracias por tu comentario, Mike! He venido encantada de Slovenija, me he sentido muy bien tratada, en general, ¡y esas Gostilnas maravillosas! Uno de los mejores viajes que recuerdo, y eso que me conozco ya medio mundo (ya será menos ;))
Hvala!

Emilia dijo...

Enhorabuena, me admiras amiga mia. Despues de unos años siento que tengo muchas cosas de ti por conocer y eso me gusta. Los laberintos hay que atravesarlos y tu eres de las que buscan, encuentran el centro y salen transformadas.
Un abrazo
Emi

cape feroz dijo...

Gracias, Emi, siento que no merezco, en estos momentos, tu admiración, pero no sabes lo que valoro tu cariño y que me conozcas tan bien.
Un beso enorme.
eva

Sil dijo...

Mi rubia tiene una versatilidad increíble, se maneja tanto en entornos montañosos como playeros con gran habilidad, por que ella está llena de un sin fin de virtudes, que tenemos la suerte de que nos deleite

No cambies

Besos

Sil

cape feroz dijo...

Sil!!! ¡Que me da corte que me digas esas cosas!Yo con estar a la altura como amiga tuya ya he triunfado. :D

Sil dijo...

Anda ya, no disimules que te encantan los halagos, jajaajajajajaja. Besos miles